Pasos de la Ceremonia Nupcial
(Instrumental: Voluntario de Trompeta. Marcha Príncipe de Dinamarca. J. Clarke.)
El Novio y La Madre del Novio
El padre del Novio y La madre de la Novia
Entrada del Cortejo.
(Instrumental: Vals de la Bella durmiente Tchaikovsky)
Dama de Honor
El cortejo
Entrada de los Padrinos.
El Padrino y La Madrina
Entrada de la Novia.
(Instrumental: Marcha Nupcial. Mendhelsonn)
El Padre de la Novia y La Novia
Rito de Entrada
Padre: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Oración Inicial:
Señor Dios nuestro, que al crear el género humano estableciste la unión entre el hombre y la mujer, une en la Fidelidad del amor a estos hijos tuyos (nombres de los novios), que celebran su boda, para que, amándose sin egoísmo, den testimonio de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que por ser Dios, vive y reina contigo en la unida del Espíritu Santo, por los Siglos de los Siglos.
Todos: Amén.
Acto Penitencial.
Padre: Hermanos, para celebrar dignamente estos Sagrados
Misterios, reconozcamos nuestros pecados.
Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los Ángeles y a vosotros hermanos que intercedáis por mi ante Dios nuestro Señor.
Padre: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros Perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Todos: Amen.
Padre: Gloria a Dios en el cielo.
Todos: Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra suplica: tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros: porque sólo tú eres Santo, solo tú Señor, solo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.
Oremos.
Padre: Escucha nuestras suplicas, Señor, Derrama tu gracia sobre estos tus hijos, (nombres de los novios), que se unen en tu presencia y hazlos fuertes en el amor.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que Dios, vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.
Liturgia de la Palabra
Primera Lectura.
Lectura de la primera Carta de San Pablo a los Corintios
(12,31; 13,1-8ª).
“Si no tuviera amor nada soy”
Lector: Nombre del Lector
Hermanos, aspirad a dones mas altos. Yo os voy a mostrar un camino muy superior.
Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los Ángeles, si no tuviera amor, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tuviese el don de profecía y conociese todos los misterios y toda la ciencia, y aunque tuviere tanta fe que trasladase las montañas, si no tuviera amor, nada soy.
El amor es paciente, es servicial, no es envidioso, no se pavonea, no se engríe; el amor no ofende, no busca el propio interés, no se irrita, no toma en cuenta el mal: el amor no se alegra de la injusticia, pero se alegra de verdad: todo lo excusa, lo cree todo, todo lo espera, todo lo tolera.
El amor no pasa jamás.
Salmo Responsorial.
Salmo: 111: 1-2, 3-4, 5-6, 7-8, 9
Lector: Nombre del Lector
Todos: Aleluya.
Dichoso el hombre que teme al Señor, que mucho se complace en sus preceptos. Será sobre la tierra poderosa su prole y bendita la raza de los hombres rectos.
Todos: Aleluya.
Fortuna y bienestar habrá en su casa, su justicia por siempre permanece. Resplandece en la tiniebla como luz para los buenos, clemente, piadoso y justo.
Todos: Aleluya.
El Hombre bueno se compadece y presta, arregla sus asuntos con justicia. El justo no vacila jamás, en memoria eterna permanece.
Todos: Aleluya.
No teme por noticias de desgracia, firme en su corazón esperando en el Señor. Seguro está su corazón, no teme: al fin confundirá a sus opresores.
Todos: Aleluya.
Reparte, da a los pobres, su justicia por siempre permanece, en gloria es exaltado.
Todos: Aleluya.
(Canto de Angeles: Aleluya. W. A. Mozart)
Evangelio.
Lectura del Evangelio según San Mateo (19, 3-6).
“Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre”.
Se le acercaron unos fariseos para tentarle, diciendo: “¿Es licito repudiar a la mujer por cualquier motivo?” El respondió: “¿No habéis leído que el Creador, desde el principio los hizo macho y hembra, y que dijo: “Por esto el hombre dejara a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne?” De tal manera que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.
Homilía.
Sacramento del Matrimonio.
Padre: Queridos hermanos, han venido a la casa de la Iglesia para que El Señor santifique el amor de ustedes ante el padre y la comunidad cristiana. Así como les consagró por el Bautismo, ahora les enriquece y fortifica con un especial sacramento para que sean perpetuamente fieles y asuman los demás deberes del matrimonio.
Por lo cual, ahora les pregunto ante la Iglesia, acerca de sus intenciones. “(Nombres de los Novios) ¿Han venido ustedes aquí a contraer matrimonio, sin coacción alguna, con libre y plena voluntad?”
Novios: Si declaramos.
Padre: ¿Están preparados para amarse y respetarse mutuamente, durante toda la vida, en el santo matrimonio?”
Novios: Estamos preparados.
Padre: ¿Están Dispuestos a acoger con amor los hijos que Dios quiera concederles y a educarlos según la Ley de Cristo y de su Iglesia?”
Novios: Estamos Dispuestos.
Consentimiento.
Padre: “Ya que tienen firme voluntad de contraer matrimonio, unan sus manos derechas y expresen su mutuo consentimiento ante Dios y la Iglesia”
Novio: “Yo (Nombre del Novio), te recibo a ti, (nombre de la Novia), como mi esposa y prometo guardarte fidelidad, en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, para amarte y respetarte todos los días de mi vida”.
Novia: “Yo, (Nombre de las Novia) , te recibo a ti, (Nombre del Novio), como mi marido y prometo guardarte fidelidad, en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, para amarte y respetarte todos los días de mi vida”.
Bendición de los Anillos
(Instrumental: Suite Nº 3. J.S Bach.)
Monición: Los anillos son símbolos de la fidelidad jurada mutuamente ante el altar de Dios. Estos anillos les recordarán siempre que la fidelidad del uno al otro y la de ambos para con Dios, debe permanecer inviolable.
Padre: Bendice (+), Señor, estos anillos que bendigo en tu nombre, para que quienes les lleven cumplan siempre tu voluntad, y en tu amor vivan y lleguen a la ancianidad, y se multipliquen en una larga generación. Por Cristo nuestro señor.
Todos: Amén.
Padre: Creador y conservador del género humano, que das la gracia espiritual y concedes la eterna salvación. Tú Señor, envía tu bendición sobre estos anillos, para que al que camine con este símbolo de fidelidad, le sirva de celeste defensa y le aproveche para la vida eterna. Por Cristo nuestro señor.
Todos: Amén.
Padre: La bendición de Dios Todopoderoso, (+) Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda y permanezca sobre estos anillos y estas arras.
Todos: Amén.
Entrega de Anillos.
Novio: “(Nombre de la Novia), recibe este anillo como símbolo de mi amor y fidelidad. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.
Novia: “(Nombre del Novio), recibe este anillo como símbolo de mi amor y fidelidad. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.
Bendición de las Arras.
Padre: Bendice Señor a estos hijos tuyos y santifícalos en tu amor, y que estas arras, símbolo de ayuda mutua les recuerden siempre el amor que se tienen. Por Cristo nuestro señor.
Todos: Amén.
Novio: “Nombre de la Novia”, recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo del cuidado que tendré de que no falte lo necesario en nuestro hogar.
Novia: Yo las recibo como prenda de la bendición de Dios y en señal del cuidado que tendré de que todo se aproveche en nuestro hogar.
Oración de los Fieles.
Padre: Oremos hermanos, por las necesidades de la Santa Iglesia y de toda la humanidad y encomendemos especialmente a (Nombre de los novios) que acaban de celebrar en Cristo su matrimonio.
Lector: Que derrames sobre estos esposos la abundancia de tus gracias para fortificar más y más el vínculo sagrado de su amor. Roguemos al Señor.
Todos: Te lo pedimos Señor.
Lector: Que alejes de sus corazones todo sentimiento que pueda debilitar su amor. Roguemos al Señor.
Todos: Te lo pedimos Señor.
Lector: Que te dignes bendecir su amor con una descendencia feliz. Roguemos al Señor.
Todos: Te lo pedimos Señor.
Lector: Por las familias de (nombres de los novios), que al desprenderse de ellos, ganan hoy un hijo y una hija, un hermano y una hermana, para que con apoyo, afecto y consejo sean para la nueva familia fuentes de verdadera seguridad. Roguemos al Señor.
Todos: Te lo pedimos Señor.
Lector: Pidamos también por las familias que sufren a causa de las enfermedades; por las que no pueden garantizar a sus hijos pan, salud, ni educación; por los que sienten que se ha deshecho el amor que un día los unió; por los que creen haber fracasado en su labor de padres y madres. Roguemos al Señor.
Todos: Te lo pedimos Señor.
Lector: Por todos nuestros familiares que han muerto esperando la Resurrección y que hubieran sido felices celebrando con nosotros.
Todos: Te lo pedimos Señor.
Lector: Que te dignes protegerlos a fin de que se ayuden mutuamente a santificarse en tu servicio y les infundas el ideal de sacrificarse el uno por el otro. Roguemos al Señor.
Todos: Te lo pedimos Señor.
Lector: Que avives la gracia del sacramento en todos los esposos presentes en esta celebración. Roguemos al Señor.
Todos: Te lo pedimos Señor.
(Novios): Señor que el amor con el que hoy nos presentamos ante Ti, sea la ofrenda por la unión de las familias en el mundo. Roguemos al Señor.
Todos: Te lo pedimos Señor.
Padre: Oh Dios, omnipotente y eterno, mira propicio a estos hijos tuyos, que tienen su confianza puesta en Ti; concédeles el don de tu gracia para que en su unión conserven el amor y, al término de esta vida terrena, entren, en compañía de sus hijos, en la alegría de la eterna bienaventuranza. Por Jesucristo nuestro señor.
Todos: Amén.
Ofertorio.
(Canto de Angeles: Ave Verum Corpus. Mozart)
Padre: Señor, junto con estas ofrendas del pan y del vino, te presentamos el amor de esta joven pareja, sus deseos, ilusiones y esperanzas. Te pedimos que estés a su lado. Dale tiempo, Señor, para dar y recibir, para recordar y soñar. Y sobre todo Señor, dales tiempo para amar. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro señor.
Todos: Amén.
Liturgia Eucarística.
Padre: El Señor este con vosotros.
Todos: Y con tu espíritu.
Padre: Levantemos el corazón.
Todos: Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Padre: Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Todos: Es justo y necesario.
Padre: En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, porque dignificaste tanto al hombre, creado por bondad tuya, que en la unión del hombre y de la mujer has dejado la imagen verdadera de tu amor. Y al que por amor creaste, no cesas de llamarlo a la vida del amor, a fin de hacerlo participe de la eternidad del tuyo. Así, el misterio del santo matrimonio, al mismo tiempo que significa tu amor divino, consagra el amor humano.
Por cristo Nuestro Señor. Por El, con los Ángeles y los Santos, cantamos sin cesar el himno de tu gloria.
(Canto de Angeles: Sanctus. Lotti)
Rito de la Comunión.
Padre: Llenos de alegría por ser hijos de Dios, digamos confiadamente la oración que Cristo nos enseñó.
Todos: Padre nuestro, que estas en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
La Bendición Nupcial.
Padre: Padre Santo, que has creado al hombre y a la mujer para que, siendo los dos una sola carne, sean imagen tuya y gocen en su amor compartido. Padre Santo, que para revelar tu modo de ser quisiste, que el amor del hombre y la mujer, fuera signo de la alianza de amor de los esposos en el sacramento del matrimonio manifestara las bodas de Cristo con la Iglesia. Extiende tu mano protectora sobre estos hijos tuyos (Nombre de los Novios).
Que a lo largo de su nueva vida común, santificada por este sacramento, se comuniquen los dones de tu amor; y que, siendo uno para el otro signo de tu presencia, sean de verdad un solo corazón y un solo espíritu.
Que su amor sea cada vez más fuerte. Que con su trabajo puedan mantener el hogar que hoy comienzan. Que sean, para cuantos los conozcan, estímulo de alegría y de esperanza. Y que sepan comunicar a sus hijos el camino del Evangelio, para que formen parte de tu familia santa.
Bendice Señor, a estos hijos tuyos que hoy se han unido ante ti y desean acercarse a tu mesa: concédeles, Padre Santo, participar siempre de la vida de tu Reino, por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.
Rito de Paz.
Padre: Ahora al darnos la mano, o con el gesto que tengamos de costumbre, nos deseamos La Paz unos a otros. Que este gesto sea la expresión de la amistad que nos ha reunido y del amor que queremos que reine entre nosotros, La Paz del Señor este siempre con vosotros.
Todos: Y con tu Espíritu.
Padre: Daos fraternalmente La Paz.
(Canto de Angeles: Cantata 147. Bach.)
Comunión.
Antífona de la Comunión. (Jn. 13:34)
“Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros, como yo os he amado”
Padre: Señor, con la gracia sacramental que (Nombres de los Novios) han recibido, ayúdales a vivir su amor en toda su belleza.
Que su amor se constituya en una amistad profunda y exclusiva, de tal manera que lleguen a ser un solo corazón y un solo espíritu.
Ilumínales su camino, para que valerosamente se esfuercen por vivir con sabiduría, justicia y piedad. Que su amor sea fecundo, al servicio de la vida y al enriquecimiento de la comunidad cristiana y humana. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Todos: Amén.
(Canto de Angeles: Ave María. Schubert)
Oración después de la Comunión.
Padre: Los que hemos participado de tu mesa te pedimos, Señor, que estos esposos que has unido en el sacramento nupcial sean felices y anuncien tu nombre a los hombres. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.
Bendición Solemne.
Padre: Dios, padre eterno, os conserve en el amor; para que la paz de Cristo habite en vosotros y permanezca siempre en vuestro hogar.
Todos: Amén.
Padre: Que seáis bendecidos en los hijos, encontréis consuelo en los amigos y tengáis verdadera paz con todos.
Todos: Amén.
Padre: Que Dios os haga testimonio de su amor en el mundo, que los pobres y afligidos os encuentren bondadosos y os reciban alegres un día en el reino eterno de Dios.
Todos: Amén.
Padre: Y a todos ustedes aquí presentes, les bendiga Dios Todopoderoso, (+) Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Padre: Pueden ir en paz
Todos: Demos gracia al Señor nuestro.
Firma de los Padrinos.
(Canto de Angeles: Canticorum Júbilo. Haendel)
Salida
(Instrumental: Water Music. Haendel)

